domingo, 27 de junio de 2010

El reciclaje de los metales

El uso por el hombre de la mayoría de metales no los destruye, aunque en el proceso sí se reduciría en una pequeña cantidad. Los metales transformados en productos comerciales se hallan concentrados de tal forma en áreas urbanas, que excederían a la concentración que originalmente tenían en la tierra.

Por eso, las ciudades se pueden considerar como auténticas menas o depósitos minerales. Actualmente es más económico abrir nuevas minas que reciclar los metales usados y desechados (con alguna excepción, como el aluminio). Pero probablemente, en un futuro, muchos metales considerados ahora extinguibles, cambiarán su condición de no renovables a reciclables.

No se pueden reciclar todos los minerales en cualquier condición. La concentración de fosfatos que se usan en fertilizantes y detergentes, por ejemplo, se dispersan extensivamente a través de las aguas y tierras agrícolas, entran en los ciclos biológicos de variados organismos, y llegan a alcanzar los océanos. Porque estos fosfatos son casi irrecuperables, y porque la cadencia de uso excede probablemente la cadencia de formación de nuevas reservas, se consideran recursos extinguibles y por tanto no renovables.

Maria Linarez 19881179

secc1 ees

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada